Si te gusta el mundo ecuestre y te has planteado estudiar nuestros cursos de caballos, seguro que has oído hablar de la doma natural. Pero, ¿sabes en qué consiste? En este post, queremos acercarte algunas de las claves de esta técnica respetuosa con el bienestar animal: ¡la explicamos a continuación!

Una técnica ecuestre cada vez más extendida

La doma natural tiene como idea principal la comprensión, en todo momento, por parte del cuidador o jinete. Esto supone un esfuerzo de la persona para entender el comportamiento y las necesidades del equino, pero tiene como resultado una comunicación que beneficia a las dos partes.

El objetivo de la técnica es eliminar cualquier tipo de violencia entre persona y caballo. De esta manera, desaparece el estrés y se garantiza el bienestar del ejemplar, proporcionándole una mayor calidad de vida.

¿Sabes en qué consiste la doma natural? - Caballo estabulado

Esta filosofía de doma es cada vez más popular y conocida entre los amantes de los caballos, pero es una postura defendida por muchos jinetes y cuidadores desde siempre. De hecho, el historiador y filósofo griego Jenofonte ya destacaba la importancia de la calma frente al castigo en el adiestramiento en su obra Peri Hippikes (Sobre la equitación) alrededor del siglo V a.C.

Como técnica, la doma natural se cimenta en el profundo conocimiento de la especie, a lo que se suma la constancia y la empatía con el animal. Debe mantenerse una gran atención a los estados físico, psicológico y emocionales del caballo, generando una relación estrecha pero que respete su libertad.

¿Sabes en qué consiste la doma natural? - Caballos

De esta manera, la relación caballo-jinete se basa en la confianza mutua y el equino seguirá las órdenes debido al vínculo que se ha creado, sin necesidad de gestos bruscos ni, por supuesto, violencia.

5 breves claves para comprender en qué consiste la doma natural

1) Observación constante: la persona siempre debe estar atenta al lenguaje corporal del caballo, fijarse en si aparecen síntomas de tensión o incomodidad. Se reaccionará y actuará siempre en consonancia con los gestos del caballo.

2) Complicidad: el cuidador o jinete aspira a generar una relación de complicidad que elimine obligaciones, para lo que es básico llegar a conocerse y comunicarse de manera continuada.

3) Confianza: la doma natural puede compararse con las relaciones humanas. La paciencia, el tiempo y las ganas de entenderse mutuamente son las que irán construyendo la confianza necesaria para eliminar cualquier miedo o reticencia.

¿Sabes en qué consiste la doma natural? - Persona y caballos

4) Un proceso paso a paso: la doma natural arranca con la persona pie a tierra, empezando por enseñar señales sutiles y aprovechando los materiales de monta como accesorios, no como herramientas coercitivas. Como todo aprendizaje, es una técnica gradual.

5) Fuera estrés: la doma natural permite al caballo sentirse cómodo, por lo que se comporta de una manera próxima a la que mostraría en libertad. En consecuencia, sus movimiento son más gráciles y sin gestos de tensión.

¿Qué te parece la doma natural? En IDEA creemos que es una técnica muy valiosa y nos identificamos con sus valores de bienestar animal. En los últimos años, hemos organizado diferentes charlas sobre este tema que han tenido una gran acogida entre nuestros estudiantes.

Si tú también quieres ser uno de ellos, echa un vistazo a nuestros cursos de caballos y elige la profesión que te gustaría desarrollar. ¡Ponte en contacto con nosotros para resolver cualquier duda!

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