La rana pirenaica es otra de las especies que se ha visto afectada por los estragos del cambio climático. Las ranas que habitan en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se encuentran en estado crítico debido a un virus que se multiplica por las consecuencias del cambio climático. En el siguiente blog, os explicamos las características de la rana pirenaica y su lucha contra el cambio climático.

¿Quién es la rana pirenaica y donde habita?

La rana pirenaica o rana pirenaica es un anfibio anuro de la familia Ranidae (conocidos como ranas). Su tamaño oscila entre los 33 y los 46 mm en el caso de los machos y entre 36 y 51 en el de las hembras. Tienen una cabeza bastante ancha y unas extremidades largas, las que tienen entre 4 y 5 dedos.

Esta especie es acuática y la encontramos en torrentes de montañas de aguas frías y, en alguna ocasión, en abrevaderos o charcas. Durante el mes de abril es su época de reproducción, coincidiendo con el deshielo de la montaña. Además, es una rana endémica de la península ibérica y se encuentra en los Pirineos en alturas entre los 1.000 y 1.700 metros.

La rana pirenaica y su lucha contra el cambio climático

Actualmente, la rana pirenaica se encuentra en estado crítico debido a un ranavirus. Es decir, un tipo de virus que afecta a los anfibios, reptiles y peces. Ahora bien, el ranavirus no es algo nuevo. Es un virus que siempre ha estado y convivido. ¿Por qué ahora?

Porque el ranavirus se multiplica con el incremento de las altas temperaturas. El Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC) ha desvelado que los Pirineos lleva desde 1950 incrementando en 1,2 grados centígrados la temperatura. En el Parque de Ordesa se han encontrado muchísimas ranas, especialmente larvas, muertas. Los científicos, después de realizar pruebas PCR, aludieron al ranavirus como la causa principal de las muertes masivas.

¿Existe algún tratamiento para el ranavirus?

Desgraciadamente no existe ningún tratamiento para el ranavirus. Se trata de una enfermedad que no se puede tratar en el laboratorio y que su única salida, a día de hoy, sería frenar el cambio climático. Difícil, ¿verdad? Por ahora, los científicos buscan alternativas de lugares con temperaturas más frescas para trasladar a estos anfibios.

Por otro lado, desde el centre de conservación del parque nacional han creado un programa de conservación. Dicho programa mantendrá en cautividad a las ranas reproductoras para así, poder soltar sus crías en introducirlas en un nuevo medio. Por ahora, se han recuperado algunas charcas.

Situación crítica para los anfibios

El 40% de las especies de anfibios se encuentran en diferentes grados de peligro. No solo provocado por la destrucción de sus hábitats, sino también por el aumento de diferentes enfermedades. El cambio climático tampoco ayuda, por ello la organización SOSanfibios lucha para concienciar a la población sobre la problemática que sufren día tras días estos animales.

Fuente: El País

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