El pasado 22 de mayo fue el Día Internacional de la Biodiversidad. Esta fecha ha cobrado más relevancia que nunca este año: los científicos alertan que la destrucción o alteración de ecosistemas y su riqueza es una de las causas principales de la COVID-19.

Por este motivo, en este post queremos recoger el decálogo surgido del congreso internacional Estilos de Vida Bajos en Carbono del ICTA-UAB y una reflexión sobre la importancia de la biodiversidad para nuestra planeta, lo que nos incluye, por supuesto, a nosotros.

Decálogo para un mundo post-coronavirus

El congreso que organiza anualmente el Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA-UAB) reunió virtualmente a 400 científicos los pasados 6, 7 y 8 de mayo.

La situación actual tuvo un especial protagonismo, ya que supone un aviso sobre la forma en que el ser humano habita el planeta, pero también una oportunidad de cambio para lograr un mundo más sostenible.

La importancia de la biodiversidad para nuestra salud y la del planeta - Tierra

¿Cómo conseguir esa transformación? La periodista Lorena Farràs Pérez ha recogido en La Vanguardia las conclusiones de estas jornadas, plasmadas en diversos comunicados de entidades ecologistas, en un interesante “decálogo para que la nueva sociedad sea más verde” que resumimos a continuación:

  1. Aprovecha las nuevas tecnologías para eliminar desplazamientos innecesarios
  2. Cambia el coche por transporte público, bicicleta, etc.
  3. Haz turismo en lugares más próximos y elige el tren para viajar
  4. Reduce la cantidad de carne de tu dieta
  5. Consume local
  6. Vive con menos, el confinamiento ha demostrado que puedes hacerlo
  7. Recicla más y mejor, como se ha hecho estas últimas semanas
  8. Repara, reutiliza, cocina y cultiva más
  9. Protege la biodiversidad, la mejor barrera natural contra el coronavirus
  10. Exige a los gobernantes que busquen un mundo más sostenible

Como puedes ver, muchas de estas ideas las hemos practicado desde mediados de marzo y es posible llevarlas a cabo sin perder nuestro bienestar, ¿no crees? Por su parte, el número 9 es básico para evitar futuras pandemias similares a la que vivimos: hablamos de ello a continuación.

La importancia de la biodiversidad para frenar pandemias como el coronavirus

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha impulsado el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y las Metas de Aichi, así como la Década de la Biodiversidad, que este año llega a su fin. Todas las acciones realizadas, conclusiones y la emergencia actual llevan a esta institución global a alertar más que nunca sobre la importancia de la biodiversidad.

La importancia de la biodiversidad para nuestra salud y la del planeta - Ecosistema

El primer motivo es sencillo: la humanidad depende de “ecosistemas saludables y vibrantes” para “disponer de agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, refugio y energía”. Pero esto va más allá: la comunidad científica ha comprobado que la pérdida de biodiversidad está relacionada con los casos de zoonosis. O, en positivo: que mantener la biodiversidad protege nuestra salud y la del planeta.

Las enfermedades zoonóticas, aquellas transmitidas por los animales, suponen el 60% de las enfermedades infecciosas en los humanos. Esto se elevaría hasta un 75% si nos fijamos en patologías aparecidas o resurgidas recientemente: ébola, gripe aviar, Nipah, MES, SARS, Zika y muchas otras, lo que incluye la COVID-19.

La importancia de la biodiversidad para nuestra salud y la del planeta - Deforestación

¿Y por qué se han producido estos brotes, muchos de ellos de extrema gravedad? El ébola, por la pérdida de bosques en África occidental, lo que produjo un contacto forzado entre poblaciones humanas y silvestres. La gripe aviar, por la avicultura intensiva. El virus Nipah, por la cría intensiva de cerdos y producción frutícola en Malasia.

Respecto a la relación entre coronavirus y biodiversidad, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha dado a conocer seis puntos clave que deben tenerse en cuenta:

  1. El ganado es un puente epidemiológico entre vida silvestre e infecciones humanas, por lo que es un gran riesgo introducir explotaciones en nuevos ecosistemas.
  2. Las alteraciones humanas del suelo, clima, fauna o poblacionales impulsan la aparición de enfermedades zoonóticas.
  3. Los virus asociados con murciélagos han surgido por la pérdida de sus hábitats. Se trata, además, de animales clave en los ecosistemas por su papel polinizador y depredador.
  4. Los cambios ambientales provocados por el ser humano transforman los ecosistemas, favoreciendo huéspedes, vectores y patógenos.
  5. La integridad de dichos ecosistemas regula las enfermedades: promueve la diversidad de especies y hace más complicada la extensión de un patógeno por la distancia entre transmisor y potencial infectado.
  6. El cambio climático puede acelerar el surgimiento de brotes de enfermedades, nuevas o ya conocidas.

La importancia de la biodiversidad para nuestra salud y la del planeta - Murciélago

Inger Andersen, la directora ejecutiva del PNUMA, concluye: “Nunca antes habían existido tantas oportunidades para que los patógenos pasen de los animales silvestres y domésticos a las personas”. Es decir: estamos demasiado cerca de especies portadoras porque se están destruyendo los ecosistemas como nunca antes en la historia.

Ahora, más que nunca, debemos tomar conciencia de la importancia de la biodiversidad y de cambiar la forma en que vivimos en el planeta. Como indica el lema de IDEA: For the future of the animals y, por ello, por nuestro propio futuro.

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