En diversas ocasiones hemos hablado del enriquecimiento ambiental y de su gran importancia para el bienestar de los animales que viven en parques y zoológicos. ¿Sabías que también puedes desarrollar estas prácticas con tus mascotas? En esta ocasión, nos centraremos en juegos olfativos para perros.

Estas actividades suponen un entretenimiento para ellos y también para las personas, pero además ayudan a desarrollar otras capacidades y a quemar energía. ¡Te lo contamos a continuación!

Los juegos olfativos para perros, ¡mucho más que una distracción!

El pasado mes de marzo, nuestro compañero Adrián Navarro, profesor de adiestramiento canino de IDEA y propietario de Lopecan, explicó en el video que mostramos a continuación una serie de juegos olfativos caseros con los que ayudarnos a que nuestros perros pudieran ejercitarse a pesar del confinamiento.

Este enriquecimiento ambiental para mascotas genera una gran actividad, pero además supone un reto olfativo y mental lleno de estímulos. Los perros juegan, se divierten, reciben premios y desarrollan el potencial de sus capacidades de búsqueda o razonamiento.

De la misma manera, crear juegos olfativos es una buena manera de complementar el adiestramiento de las mascotas, enseñarlas a tener paciencia y otras buenas conductas.

Por ejemplo, es muy importante fijar siempre el inicio y el final de los juegos. Para dar comienzo, ademá de la dar una orden tipo “¡busca!”, es recomendable sujetar por el collar y dar tres golpecitos en el pecho. Al finalizar, se debe felicitar a la mascota por su comportamiento y se le puede dar un último premio.

Juegos olfativos: enriquecimiento ambiental también para perros - Paciencia

En este sentido, también es importante que los juegos olfativos solo empiezan si el perro está tranquilo, eliminando cualquier ansia. Además, la separación entre espacios y objetos para estas actividades de muebles en los que comen las personas, por ejemplo, también es un aspecto que tiene que trabajarse.

Por último, las experiencias de enriquecimiento ambiental para nuestras mascotas deben empezar de forma sencilla, incluso dejando que observen cómo preparamos las primeras. Cada vez, irán siendo más complicadas de una forma muy gradual, generando nuevos retos que mantendrán activo al perro.

4 ejemplos de juegos olfativos para perros, por Adrián Navarro

1) La caja mágica: este juego es muy sencillo de preparar, pues solo necesitas una caja, baúl o similares, siempre adaptado al tamaño de la propia mascota. Dentro, se esconderá algún “premio”, como galletas para perros, cachitos de salchicha o porciones de su propia comida, y se introducirán objetos de todo tipo que harán de obstáculos.

Las primeras veces deberán ser más sencillas, con pocos objetos y enseñando la dinámica, que le muestran que hay algo que le interesa. En adelante, podrá subirse la dificultad poniendo objetos más difíciles de mover o sus propios juguetes, como pelotas.

2) La toalla del tesoro: en este caso, se necesitan toallas (de cualquier tipo) y los premios. La comida se sitúa sobre la toalla y se va doblando, de manera que quede oculta. Al principio, lo ideal es que sea muy sencillo, como estirarla, y que se vea cómo se ha escondido algo.

Con el tiempo, se pueden ir doblando las esquinas, combinando con otras dobleces, introducir segundas toallas u otros trapos. Incluso, cuando el perro domine este juego olfativo, puede ponerse ropa vieja con bolsillos donde esconder algunas de las recompensas, ¡supondrá un divertido reto!

Juegos olfativos: enriquecimiento ambiental también para perros - Juego

3) La alfombra olfativa: esta actividad es la más complicada de realizar en inicio, pero cuando esté lista la alfombra, supone un juego con muchas posibilidades. Para crearla, se necesita un tipo de rejilla en el que se irán atando jirones de telas de entre 2-4 cm de ancho y 15-20 cm de largo.

La idea es llenar la rejilla al máximo hasta que forme una auténtica alfombra con una parte de nudos y otra con las telas. El objeto tiene profundidad y recovecos, de manera que puede esconderse la comida en muchos sitios distintos e ir retando, poco a poco, al perro.

4) ¡Busca!: este juego no se desarrolla con un objeto, sino en un espacio que puede ir desde una habitación hasta toda la casa. Consiste en generar recorridos con los premios, jugando incluso con los muebles y las alturas. Lo ideal es empezar con un camino recto, luego con un zig-zag, romper después con las formas más geométricas hasta esconder en zonas muy diversas.

En este juego olfativo especialmente debe marcarse el inicio con la orden que decíamos antes y el final, de manera que el animal aprenda cuándo y dónde se está jugando. El comienzo será muy sencillo y se generarán fases: cuando el perro no sepa completarla, se repetirá. Lo más recomendable es que se realicen de manera regular, en diferentes días, para que las mascotas interioricen la dinámica al máximo y sigan aprendiendo jugando.

¿Qué te parecen estos juegos olfativos que nos propone Adrián Navarro? Recuerda ver su vídeo si te surge cualquier duda sobre estas dinámicas de enriquecimiento ambiental para mascotas y, si quieres seguir aprendiendo, ¡echa un vistazo a nuestros Cursos de Mascotas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *