Jordi Gutiérrez Gallego, alumno de Idea Barcelona de la promoción 2016-17 del curso de Cuidador de animales de zoológico, el próximo día 30 de noviembre acabará su formación con nosotros y ha querido compartir su experiencia y vivencias de su paso por Idea. A continuación reproducimos el escrito que nos ha hecho llegar:

Cuando comencé éramos 5 compañeros, Elena, que era muy simpática; Christian, una buena persona; Borja, que también era simpático y José, que siempre nos hacía reír mucho; todos nos hemos llevado muy bien ya que teníamos una cosa en común, la pasión por el mundo animal. Nuestra profesora se llamaba Elisabeth Viñas, una chica muy simpática y muy profesional que me ayudó mucho en las clases de teórica; había viajado a muchos zoológicos, entre ellos los zoos de Barcelona, Madrid, Faunia, Bronx (USA) y Beauval (Francia) y nos explicaba sus vivencias personales en este mundillo. En las clases estudiábamos todo lo relacionado con los mamíferos, aves, reptiles y alguna vez tocamos el tema de anfibios.

Yo asistí al centro ubicado en la calle Provenza de Barcelona en horario de tardes; los exámenes eran de tipo test lo cual facilitaba un poco ya que el temario no es difícil si te gusta el mundo animal pero sí hay bastante materia. Hicimos biología, comportamiento animal, atlas, que era el libro que más me gustó, reproducción, alimentación y el diseño de las instalaciones. Aparte de todo esto, asistí a dos excursiones, una al Centro de Recuperación de Animales Marinos de Catalunya (CRAMC) y al Zoo de Barcelona donde nos enseñaron cómo eran las instalaciones y el trabajo que allí realizan los cuidadores.

Las prácticas las he realizado en el Aquárium de Barcelona. Cuando llegaba, lo primero que hacía era preparar la comida para los animales, cortando en trocitos los peces que cada uno comía y poniendo la comida en fiambreras individuales para cada acuario como por ejemplo: algas para los peces tropicales; una especie de líquido verde que servía para que comieran las anémonas, las estrellas de mar y las lisas. Por su parte a nuestros amigos los pingüinos les daba pescado (una experiencia muy bonita) ya que entraba en la pingüinera y era un trabajo muy de campo. Además, también limpiábamos la pingüinera y, entre otras tareas, trasladábamos los peces de cuarentena para exponerlos al público.

Jordi Gutiérrez Gallego, alumno de Idea

 

Alumno de Idea

Mi relación con el Aquárium siempre ha sido positiva y de respeto común. Estoy muy contento con toda la experiencia que he vivido, tanto en el Aquárium como en Idea y creo que repetiré algún curso más para complementar mis estudios.

He de decir que todo lo vivido en Idea, tanto la teoría como las prácticas, han sido una vivencia muy enriquecedora para mí ya que tengo una dificultad psicomotriz y he sentido que todo el mundo me ha arropado y me ha ayudado a sentirme totalmente integrado. Espero encontrar un trabajo que pueda desarrollar todo lo que he aprendido, que ha sido mucho y muy positivo.

 

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