Si en anteriores posts hemos hablado de etología centrándonos en la comunicación animal, en esta ocasión queremos fijarnos en cómo el entorno es capaz de transformar el comportamiento de los chimpancés y hacerlo más diverso.

Esta es una de las conclusiones de un nuevo estudio que tiene su aplicación en otros primates, incluida la especie humana. ¿Quieres saber más sobre esta investigación? ¡Sigue leyendo!

La importancia del entorno en el comportamiento de los chimpancés

El comportamiento de los chimpancés, pero también sus rasgos culturales, son más diversos cuando habitan en entornos cambiantes o impredecibles. Esta es la principal conclusión del estudio liderado por Ammie K. Kalan, Lars Kulik y Hjalmar S. Kühl, del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva de Alemania.

La tesis de estos expertos en primates era que el entorno de una población puede condicionar sus rasgos de comportamiento. Para comprobarlo, combinaron el trabajo de campo en 46 sitios con información previa de 144 comunidades de chimpancés, las cuales arrojaban 31 comportamientos diferentes.

El comportamiento de los chimpancés, más diverso en entornos cambiantes - Ejemplar adulto

El planteamiento de los científicos resultó ser acertado: los chimpancés tienen conductas diferentes según los contextos ambientales. De hecho, algunas poblaciones salvajes tienen unos rasgos de comportamiento inexistentes en otras.

Estas conductas pueden ser desde el uso de instrumentos para comunicarse hasta la utilización de cuevas en parajes muy cálidos, pasando por el aprovechamiento de insectos, algas, miel y frutos secos en su alimentación.

Además, estos rasgos pasan de generación en generación en los diferentes grupos sociales, como auténticas tradiciones culturales. Dependiendo del entorno, las poblaciones se adaptan, generando nuevos comportamientos y luego transmitiéndolos dentro de la comunidad.

La adaptación a diferentes hábitats: clave para chimpancés, otros grandes simios y seres humanos

Una de las principales conclusiones de este estudio es que los chimpancés han sido capaces de adaptarse a entornos diferentes al desarrollar nuevos comportamientos, una flexibilidad que muestra lo próxima que es la especie Homo sapiens de los grandes simios.

Las poblaciones de chimpancés que fueron desplazándose a zonas más estacionales e impredecibles han resultado ser más innovadoras y han generado conductas que no aparecen en los que se han quedado en entornos más seguros.

Según la propia Ammie K. Kalan, esto explica también la existencia de diversificación cultural en la especie, aunque también debe tenerse en cuenta el papel que pueden jugar los factores sociales y demográficos de cada población, como apunta el también investigador Hjalmar S. Kühl.

La flexibilidad y la innovación conductual, como respuesta a los retos ambientales, están directamente relacionadas con el desarrollo de los cerebros, tanto en los grandes simios como en los seres humanos. De hecho, nuestra especie ha alcanzado un nivel de desarrollo sin precedentes gracias a esta capacidad.

El comportamiento de los chimpancés, más diverso en entornos cambiantes - Cría comiendo

Como también indica Kalan, este estudio sirve para confirmar todas estas líneas teóricas. La variabilidad ambiental produce una mayor diversidad de pensamiento, que sirve de precedente para la “divergencia genética y la especiación”.

Si te ha interesado este estudio, puedes acudir al original en la página de Nature. Además, encontrarás más información en castellano en las webs de EFEVerde y de National Geographic.

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