No hay mejor manera de empezar este post que diciendo una gran verdad: nosotros también somos primates. Estamos mucho más emparentados con estos animales de lo que creemos y, por tanto, resulta apasionante estudiarlos para conocer las similitudes, el parecido de algunas de nuestras conductas y cómo hemos evolucionado las diferentes especies paralelamente. Para que lo veas de manera más práctica, hoy te mostramos 5 curiosidades sobre los primates que quizás pensabas que eran exclusivas de los humanos, pero que ellos también comparten:

Curiosidades sobre los primates: Tipos de primates

Cabe decir que, actualmente, existen 2 grandes subórdenes de primates: los estrepsirrinos (“nariz curva”, que como característica tienen la nariz húmeda), al que pertenecen animales como los lémures y los loris, y los haplorrinos (“nariz simple”), entre los que encontramos a los monos, los grandes simios y, como decíamos antes, a los humanos.

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1. El sentido de la justicia en los primates

En los últimos 15 años, se han llevado a cabo algunos estudios importantes que demuestran que algunas especies de primates tienen sentido de la justicia. En 2003, por ejemplo, se llevó a cabo un estudio por parte de la universidad de Emory (Atlanta, EEUU) con monos capuchinos hembras en el que, por una cierta tarea, se le daban a estos animales recompensas diferentes (a algunos pepino y a otros, uvas, que son mucho más apetitosas para ellos). El resultado fue que algunos ejemplares se molestaron al ver que la recompensa que recibían por el mismo trabajo no era igual que el de sus compañeras: se enfadaban, tiraban la comida o se negaban a colaborar más.

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Incluso, se realizó un experimento en el que se daba una recompensa (uvas) a uno de los ejemplares tras realizar un esfuerzo y luego, cuando a otro se le daban uvas sin haber hecho nada, cambiaban la uva por el trozo de pepino al saber que no habían hecho ningún esfuerzo para merecerlo. Interesante, ¿verdad?

2. A los primates les gustan las cosquillas

¿Has tratado alguna vez de hacer cosquillas a un perro o un gato? Puede que no les haya acabado de gustar. Y es que, no todas las especies tienen la posibilidad de tener cosquillas relacionadas con la risa. Las cosquillas relacionadas con la risa (gargalesis) son exclusivas de los mamíferos y no todos las encuentran igual de estimulantes. En el caso de los simios, encuentran las cosquillas como parte del juego y les encanta. Sí que cabe decir que no se ríen igual que nosotros: en el chimpancé, el gesto que distingue que está jugando y se está riendo es un leve jadeo. Para los primates, las cosquillas son una manera fantástica de reforzar sus amistades.

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3. Se dan besos, abrazos y palmaditas en la espalda

Los chimpancés y los bonobos (chimpancés pigmeos), que son los primates más similares a los humanos, también se besan. No lo hacen en un contexto romántico, sino de cariño. Se dan besos y abrazos tras haberse peleado (especialmente en machos).

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4. Los primates se comunican con gestos y signos

Los primates habitualmente se comunican entre ellos con una serie de gestos y signos. Pero no solo eso: a un chimpancé se le puede enseñar lenguaje de signos humano y es capaz de llegar a comunicarse de una manera más o menos fluida, creando sus propias oraciones. Uno de los primeros experimentos se llevó a cabo con Washoe, una chimpancé que llegó a aprender 350 signos e incluso enseñó algunos de ellos a su hijo. Gracias a esta habilidad comunicativa, fue capaz de desarrollar algunas conductas excepcionales, como entender situaciones anómalas y empatizar con los humanos.

Como ejemplo, mira este chimpancé de gales, que le pide a un visitante del zoo que le abra la puerta:

5. Los chimpancés son capaces de reconocerse en un espejo

Los grandes simios (gorilas, chimpancés, bonobos y orangutanes) son capaces de reconocerse en un espejo. La misma Washoe, incluso, cuando veía una foto de ella, decía: “yo, Washoe”. Una de las pruebas más comunes para ver si los animales se reconocen en un espejo es pintarles una marca en el cuerpo que solo verán si se miran en el espejo y ver si tratan de borrarla. Este hecho es mucho más importante de lo que parece: implica que el animal es consciente de que existe como individuo y que sus acciones concretas tienen consecuencias en su entorno. En este vídeo, a partir del minuto 4, podemos ver como reaccionan tanto los niños como simios:

Como puedes ver, los primates son un orden de mamíferos apasionante con el que no sólo se puede llegar a tener una relación afectiva única, sino que pueden sorprendernos y todavía falta mucho más por descubrir sobre ellos.

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1 comentario. Dejar nuevo

¿Alguien hizo la prueba de mostrarle a un simio aislado uvas y darle después pepino para ver su reacción? Cualquier perro mostraría impaciencia si le muestras un trozo de longaniza y luego le das un trozo de pan, seguramente acabaría ladrando enfadado hasta que consiguiera la longaniza. ¿Cómo saben que no ocurre lo mismo con los monos cuando ven la uva y no pueden conseguirla?

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